Los espárragos son un delicioso regalo que nos ofrece la naturaleza.
Al recogerlos, se separan de la tierra siendo conscientes de su fragilidad. Los espárragos blancos se recogen antes de que vean el sol, mientras que los verdes lo son gracias a él.
Después de limpiarlos y pelarlos (si es necesario) se arreglan dentro del bote de vidrio y se ponen al baño maría para su conservación.
En la mesa se pueden servir con aceite, mayonesa o pimienta, siendo siempre un placer saludable y nutritivo para el paladar más exigente.
Se presentan en formato de calibre muy grueso y en bote de 250 g.
Dimensiones: 17 x 7 x 7 cm.
Peso: 250 gr.