Archivo de Septiembre de 2018




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Publicado por Olokuti, el 30 de Septiembre de 2018
Clasificado en Consumo colaborativo, Olokuti

Las cifras deber√≠an avergonzarnos: 1.300 millones de toneladas de comida acaban cada a√Īo en la basura, seg√ļn la FAO. Y, al mismo tiempo, 815 millones de personas pasan hambre en el mundo -uno de cada nueve habitantes del planeta-, tambi√©n seg√ļn este organismo especializado de la ONU. El desperdicio alimentario se ha convertido en un problema serio que supone un impacto tanto econ√≥mico como medioambiental.

 

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¬ŅSabemos comprar? Si nos atenemos a las cifras probablemente la respuesta m√°s certera sea ‚Äėno‚Äô. Seg√ļn datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci√≥n, en 2017 los hogares espa√Īoles tiraron a la basura unos 1.229 millones de kilos de alimentos (eso equivale a unos 23,6 millones de kilos semanales). Adem√°s el 87,5 % del total de la comida desperdiciada ni siquiera se toc√≥; es decir, se compr√≥ y despu√©s termin√≥ en la basura. Frutas, verduras y hortalizas y pan son los alimentos m√°s desechados.

 

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Ante esos datos, cada vez son m√°s numerosas las iniciativas que se ponen en marcha destinadas a frenar ese escandaloso volumen de desperdicios que se genera cada a√Īo, sobre todo en pa√≠ses desarrollados.

 

De hecho, algunos supermercados intentan combatir el despilfarro de alimentos rebajando sus productos al 50% cuando est√°n a punto de caducar; a la vez que impulsan acciones destinadas a sensibilizar al consumidor¬†para que compre √ļnicamente aquellos productos que realmente va a utilizar.

 

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Otra iniciativa interesante es yonodesperdicio.

 

Creada por la ONGD Prosalus, tiene el objetivo de reducir el desperdicio de alimentos, principalmente en los hogares.

 

Se trata de una red ciudadana que permite poner en contacto personas que quieren entregar alimentos o los necesitan. Gracias a una aplicación, el usuario cuelga la foto y una descripción del alimento que haya quedado en su nevera o despensa y espera a que otra persona la adquiera. La finalidad es compartir alimentos que podrían acabar en la basura si no se consumen a tiempo; con esta red se facilita la entrega de alimentos a otras personas o asociaciones. Se trata de intercambio, por lo que no se contemplan transacciones económicas, simplemente, los alimentos se regalan. Así todos ganan.

 

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De momento entre todos los participantes han conseguido evitar que 103,81 kg de comida acaben en la basura.

 

Si quieres más información y saber cómo unirte a la iniciativa puedes entrar en su página: https://yonodesperdicio.org/

 

Im√°genes: Pixabay; Unsplash; yonodesperdicio.org

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Publicado por Olokuti, el 22 de Septiembre de 2018
Clasificado en Olokuti, Productos ecológicos

Son saludables, no contienen pesticidas, ni antibi√≥ticos ni aditivos y, adem√°s, pueden presumir de ser sostenibles y respetuosos con la naturaleza, el medio ambiente y los animales. Estas son algunas de las ventajas de los alimentos y productos ecol√≥gicos. Si eres de los que les preocupa el consumo responsable y quieres cuidarte, dec√°ntate por ellos. Por suerte, casi todos los productos que utilizamos a diario ya cuentan con su versi√≥n ecol√≥gica: alimentos, detergentes, cremas, champ√ļs, suavizantes, prendas de vestir...

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Seguro que lo has escuchado infinidad de veces, y es cierto, los productos ecol√≥gicos¬†resultan beneficiosos para la salud¬†y, tambi√©n, para el medio ambiente. Puede que, en ocasiones, su conservaci√≥n y vida √ļtil resulte algo inferior que la de los convencionales y que sean un poco m√°s caros puesto que los sistemas de producci√≥n son m√°s lentos y las necesidades de mano de obra mayores, pero seguir una dieta ecol√≥gica y consumir productos eco, a la larga, merece la pena. ¬ŅQuieres saber por qu√©? Aqu√≠ van 10 razones:

 

Saludables. Los alimentos ecol√≥gicos cultivados de manera natural nos llegan sin pasar por procesos qu√≠micos. Est√°n libres de residuos t√≥xicos procedentes de pesticidas, fertilizantes sint√©ticos, antibi√≥ticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, y que a medio o largo plazo pueden da√Īar nuestro organismo. Como no contienen sustancias artificiales, los alimentos procedentes de la agricultura ecol√≥gica son asimilados correctamente por el organismo sin alterar las funciones metab√≥lica.

 

Nutritivos. Al cultivar los alimentos en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, los productos de agricultura ecol√≥gica son m√°s nutritivos, al tener unos niveles m√°s altos de vitaminas ‚Äďespecialmente la C‚Äď, minerales esenciales ‚Äďcalcio, magnesio, hierro, cromo‚Ķ‚Äď, y antioxidantes ‚Äďque ayudan a prevenir determinadas enfermedades como el c√°ncer‚Äď.

 

photo-1504472685735-9bd4075b3779Sabrosos. Pese a que su presencia no sea tan ‚Äúperfecta‚ÄĚ, su sabor es m√°s intenso y mucho mejor. Los productos ecol√≥gicos conservan el verdadero gusto de cada ingrediente y les permite recuperar el sabor tradicional de los alimentos. Se aprecia especialmente en las frutas y verduras que se consumen sin cocinar

 

Mayor calidad. Las materias primas, el proceso de elaboración, el envasado y el etiquetado de los productos ecológicos están sujetos a un control e inspección especial para garantizar su máxima fiabilidad y calidad.

 

Sin manipulación genética. Ofrecen la garantía de ser 100% naturales y estar libres de cualquier modificación genética en su estructura molecular.

 

Sostenibles. El consumo de alimentos de cultivo ecológico permite respetar el medio ambiente y su conservación, además de evitar la contaminación de la naturaleza. Este tipo de agricultura es la más respetuosa con la fauna, la que genera una contaminación más baja de aerosoles, produce menos dióxido de carbono, previene el efecto invernadero, no genera residuos contaminantes y ayuda al ahorro energético, ya que en el cultivo y la elaboración de los productos se aprovechan el máximo de recursos renovables.

 

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Respetuosos con los animales. Las granjas ecológicas garantizan que los animales crecen en semi libertad y cuentan con unas condiciones de vida adecuadas para potenciar su crecimiento y evitar el estrés. Asimismo, en ellas no se emplean hormonas para que los animales crezcan o produzcan más. Igualmente, la alimentación de estos animales se basa en productos naturales, leche materna y otros alimentos libres de pesticidas o fertilizantes. Además, la carne de los animales tratados en granjas ecológicas presenta un nivel mayor de Omega 3.

 

Sin siliconas ni parabenos. Los cosméticos ecológicos, que usan sustancias naturales que tienen grandes ventajas antioxidantes y anti-infamatorias para la piel, no los contienen; y es un alivio, ya que con el tiempo las siliconas y los parabenos tienden a producir irritaciones, reacciones alérgicas y descamaciones en la piel.   

 

15937_0_mSin sustancias t√≥xicas. Los productos tradicionales de limpieza o las pinturas pl√°sticas contienen formaldeh√≠dos y metales pesados que al ser inhalados pueden da√Īar los pulmones; en cambio, su versi√≥n ecol√≥gica no contiene estas sustancias y en numerosas ocasiones dan mejores resultados.

 

 

 

 

03_detoxcottonMenor consumo de agua. Entre los beneficios de los productos ecológicos se encuentra el de favorecer el ahorro de agua y evitar la generación de residuos que puedan contaminar ríos o lagos. Si tenemos en cuenta, por ejemplo, que en la fabricación de un vaquero se pueden llegar a gastar hasta 3.000 litros de agua, elegir prendas de vestir ecológicas, contribuye a colaborar con el ahorro de ese preciado y cada vez más escaso bien.

 

 

Foto: Armedangels. Unsplash. Pixabay. Olokuti.

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