Publicado por Olokuti, el 27 de Abril de 2018
Clasificado en Ecología y Medioambiente, Olokuti

Móvil, ordenador, tableta, lavavajillas, televisor… Vivimos rodeados de dispositivos electrónicos y eléctricos que nos facilitan la vida; a eso hay que sumar que son muchos a los que les gusta estrenar tecnología cada vez más a menudo, lo que conlleva como contrapartida el aumento de los desperdicios derivados de este tipo de productos.

 

Casi un millón de toneladas de basura electrónica. Eso es lo que genera al año España, según los cálculos de la plataforma especializada en  la reutilización de aparatos eléctricos Back Market. Esa cifra se traduce en algo así como que cada español genera una media de 20 kilos de basura electrónica al año, un 17% más que hace cuatro años.

 

Según el informe Global E-waste Monitor 2017 del programa Ciclos Sostenibles de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), el crecimiento se debe, en parte, a un aumento considerable del uso de ordenadores, smartphones, tablets y pequeños electrodomésticos. De hecho, este tipo de deshechos es el que más rápido aumenta actualmente, a un ritmo tres veces mayor que la media de los residuos urbanos y entre un 16 y un 22% cada cinco años.

 

computer-2049019_1920

Se entiende como basura electrónica los productos desechados con una batería o un enchufe. Los datos del informe son demoledores: los registros de la UNU indican que en ocho años España ha pasado de producir 652.000 toneladas de chatarra electrónica al año (según datos de la Universidad de Salamanca de 2010) a 930.000 toneladas. Por tanto, la generación de estos residuos se ha disparado un 43% debido al alto consumo de aparatos eléctricos y electrónicos (smarthphone, tabletas, ordenadores, pequeños y grandes electrodomésticos…) que suelen reemplazar los que ya tenemos cuando todavía cuentan con una vida útil.

 

Los datos del estudio indican que España es el quinto país europeo que más deshechos de este tipo produce por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. A nivel global, en 2017 se generaron casi 45 millones de toneladas de RAEE en todo el mundo. Y las previsiones no son halagüeñas, ya que los expertos calculan que la cifra seguirá aumentando en los próximos años.

 

El citado informe, además de analizar el estado de la creciente acumulación de este tipo de desechos, propone soluciones como el reciclaje y estándares para reutilizar materiales. También destaca la importancia de que los ciudadanos contribuyan a reciclar y reducir la acumulación de esos aparatos electrónicos.

 

Entre todos podemos disminuir la contaminación con sencillos gestos que contribuyan a reutilizar, reacondicionar y reciclar. ¿Cómo hacerlo?

 

– Alarga al máximo la vida útil de los aparatos tecnológicos.

 

-Desenchufa completamente los equipos electrónicos cuando no estén en uso.

 

– No tires, reubica. Busca una alternativa sostenible para tus aparatos y dales una segunda oportunidad; seguro que hay personas interesadas en los dispositivos viejos.

 

– Compra de segunda mano.

 

– Deshazte de los aparatos electrónicos o eléctricos en los puntos adecuados y que atiendan los cuidados necesarios para que puedan ser reciclados.

 

splitshire-91431

Los residuos tecnológicos son cosa de todos y minimizarlos está en nuestra mano así que la próxima vez que vayas a cambiar de móvil, pregúntate si realmente necesitas uno nuevo o puedes seguir usando el que tienes. El medio ambiente te lo agradecerá.

 

Bookmark and Share