Publicado por sofiagg, el 10 de Julio de 2017
Clasificado en Ecología y Medioambiente, Insólito

Ya hay muchas personas concienciadas de que el uso de una pajita no justifica el grave contra efecto que produce en el medio ambiente, y se aboga ya por la eliminación total de pajitas en restaurantes, bares, supermercados, cafeterías, parques temáticos, etc.

¿Qué tienen en común un café helado, un refresco en una cadena de comida rápida y un smoothie?

Pues que utilizamos pajitas de plástico para beberlos. Y es algo que está teniendo un impacto muy negativo en nuestro planeta, ensuciándolo y contaminándolo muy rápidamente. Ya hay muchas personas concienciadas de que el uso de una pajita no justifica el grave contra efecto que produce en el medio ambiente, y se aboga ya por la eliminación total de pajitas en restaurantes, bares, supermercados, cafeterías, parques temáticos, etc.

reducir el consumo de plastico


¿Cuál es el problema?

Las cañitas de plástico están disponibles en todas partes. Cualquier lugar que venda refrescos tendrá estos tubos de plástico. Vienen en formas y en todos los colores que quieras, y casi ninguna de ellas se podrá reciclar ya que el plástico con el que están hecho suele ser de un sólo uso y no pueden soportar el proceso de reciclado. Millones y millores de basura a base de cañitas de plástico es generada cada día, y de esa cantidad sumada a la larga vida que tiene el plástico, es inevitable que acabe llegando al suelo, ensuciando ciudades, o campos. De cualquier manera, el viento acabará llevando gran porción de esas cañitas al agua, generando un escalofriante océano de plástico. 

Las pajitas es el elemento que más se recoge en las partidas de limpieza de playas. Pero una vez se meten dentro del agua, pueden ser el final de la vida marina, al confundir a los animales y hacer que se coman ese plástico por error, pensando que es comida. Estudios han encontrado que un 71% de pájaros acuáticos, y un 30% de las tortugas ingieren plástico, y esta ratio está incrementando la mortalidad animal.

El plástico además, también se rompe en microplástico al final, lo cual hace que sea más fácilmente ingerido, disolviendo más toxinas en el agua, y finalmente acaban cubriendo el suelo oceánico.

Un futuro sin Pajitas de Plástico 

La batalla contra las pajitas está en auge. Implica el convencer al manager de inventario o dueño del local a no comprar pajitas de plástico, o cambiarlas por cañitas biodegradables o reutilizables. Los negocios pueden ofrecer cañitas de bambú y alentar a los clientes a comprar metal reutilizable o cañitas de bambú. ¡Esta lista de cómo reducir el consumo de plástico te puede interesar!

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