Publicado por Olokuti, el 29 de Noviembre de 2011
Clasificado en Comercio justo, Ecología y Medioambiente, Economía, Innovación y Ciencia, Sociedad

‘La Economía del Bien Común’ es una teoría económica que establece una alternativa ética al sistema capitalista. Esta propuesta parte del libro del mismo título escrito por Cristian Felber y sus fundamentos teóricos ya habían sido elaborados en un libro precedente: ‘Nuevos valores para la economía’, del mismo autor (Deuticke, 2008).

Desde entonces, una veintena de empresarios ha participado en la tarea de desarrollar y detallar el modelo. Uno de los objetivos de la publicación del libro fue escapar de la estéril dicotomía basada en que “lo que no es capitalismo tiene que ser comunismo” y ofrecer una alternativa socio-económica ética, válida y actualizada.

La teoría cuenta con la participación del mundo empresarial. No en vano, setenta empresas apoyan este modelo con su firma en el mismo libro que la presenta,  lo cual es una señal de que el modelo no sólo es una hermosa idea utópica, sino que ha emergido desde la práctica empresarial. Hoy en dia, ya son mas de 150 empresas las que apoyan el modelo y 50 de ellas se han decidido a implementarlo.

El mismo Cristian Felber explica su teoria en el vídeo que os ofrecemos en este blog, pero si quereis un resumen, aquí teneis los postulados básicos de ‘La Economia del Bien Común’:

1. La economía del bien común reposa sobre los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones interhumanas: confianza, cooperación, aprecio, co-determinación, solidaridad, y acción de compartir. (Según recientes investigaciones científicas, las buenas relaciones interhumanas son uno de los factores que más contribuyen tanto a motivar a los seres humanos como a hacerlos felices.)

2. En la economía del bien común el marco legal experimenta un giro radical al pasar de estarorientado según los principios de competencia y avidez de lucro a los de cooperación y solidaridad. El significado del éxito empresarial cambia de beneficio financiero a contribución al bien común.

3. El bien común será definido en una asamblea democráticamente elegida y anclada en la constitución. Un nuevo balance principal mide el bien común: el balance del bien común. El balance del bien común se compone de criterios „duros“ (= medibles) en lo que concierne a los siguientes valores universales: diginidad humana, responsabilidad social, sostenibilidad ecológica, codeterminación democrática, y solidaridad con todos los “grupos involucrados” en la actividad de la empresa.

4. El balance financiero será el balance secundario. El capital deja de ser el fin de la actividad empresarial para convertirse en un medio. Meramente sirve para lograr el fin empresarial que es el bien común. Parte del bien común son los ingresos de todas las personas que trabajan en las empresas, que pueden aumentar hasta un máximo de 20 veces el salario mínimo legal.

5. El balance del bien común mide rendimientos sociales, ecológicos, democrátios y de justicia distributiva voluntarios. Las empresas con los mejores balances disfrutan de incentivos y ventajas legales que les permiten cubrir sus costes mayores y ofrecer los productos éticos a precios inferiores que los no éticos: tasas de impuestos reducidas, créditos con interés reducido, prioridad en la compra púbica y programas de investigación, …

6. El beneficio financiero, antes el fin de la actividad empresarial, se convierte ahora en un medio del neuvo fin: el bien común. Eso significa que sólo serán permitidas aquellas aplicaciones del beneficio financiero que aumenten el bien común: inversiones (con plusvalía social y ecológica), repago de créditos, reservas (limitadas), distribución a los que crean la plusvalía (máximo: 20 veces el salario mínimo) y créditos sin interés a co-empresas; mientras que las aplicaciones que reduzcan el bien común ya no serán legales: inversiones en los mercados financieros, adquisiciones hostiles, distribución a personas que no trabajan en la empresa, donaciones a partidos políticos.

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