Personalmente creo que para que un cambio de hábitos colectivo sea posible es importante el papel que juegan la moda y las tendencias a la hora de iniciar un cambio.

Lo verde está de moda
Afortunadamente ser ecológico está de moda cada vez más. Bueno, desde luego mucho mejor que la moda de llevar gafas de sol en la discoteca, aunque sea totalmente inocua. Sin embargo hasta ésta moda es mejor que la moda de ultrabroncearse con rayos UVA hasta en invierno, que esto sí que no es muy bueno para la piel…
Vamos, que está de moda y además es positivo para el planeta, y para todos nosotros, claro. ¡Pues que siga la moda! Y si uno quiere empezar a ser ecológico con unas acciones cotidianas sencillas, pues fantástico. Así que aquí van unas primeras ideas básicas generales que te permitirán decir “sí, soy ecológica”, o “sí, soy ecológico” y además lucirlo a gusto.
1. Bolsas reutilizables para la compra. Uno podría argumentar que las bolsas del súper son chulísimas, pero no sé, no me acaba de convencer… además cualquier bolsa de tela se puede llevar llevar fácilmente en el bolso o en el bolsillo. Sugiero además, para rizar el rizo, las bolsas de algodón orgánico, recicladas o de comercio justo.
2. Bombillas de bajo consumo. ¿Son un poco más caras? Claro, porque duran entre 5 y 10 veces más. Y sin embargo cuestan solo 3 ó 4 veces más. Y eso, sin que las matemáticas sean mi fuerte, equivale a… ¡Ahorro de dinero! y olvidarse de cambiarlas cada año. Es más olvidarse casi totalmente de ellas… más que para apagarlas, claro. Para que veas mejor en el siguiente enlace puedes conocer un poco más de las equivalencias y del ahorro de dinero y de emisiones de CO2, según la OCU. Y nuestra oferta disponible de bombillas de bajo consumo.
3. Perlizadores de agua. Sí, son esos filtros que se ponen en la salida del grifo y el agua se convierte en una agradable y suave espumita a chorro. También está la Ecoducha que, además de sus beneficios para la piel y que puesta en el baño queda sencillamente fantástico, supone un ahorro de agua de hasta el 65% respecto a las duchas normales. Ya, ya, no es fácil hacerse la idea de cuánta agua se puede ahorrar con estos aparatitos. Pues aquí va este sencillo video que habla por sí solo.
4. Reciclar y reciclado. Sí, requiere de un pequeño esfuerzo, que duda cabe. Sin embargo, este sencillo gesto (orgánico-gris, vidrio-verde, plástico-amarillo, papel-azul en sus contenedores de color… más los puntos limpios para los más puñeteros como electrodomésticos o las pilas) conlleva grandes beneficios de ahorro energético y residual. Además, gracias al reciclaje ahora puedes disfrutar de complementos realizados con materiales reciclados que serán la envidia de quien los vea. Y si no mira algunos ejemplos hechos con neumático reciclado o con bolsas de patatas y chips.
5. Moverse en bicicleta o en transporte público. Reconozco que me cuesta comprender cada vez que voy al centro, esas colas de coches intentando acceder a los parkings con la luz roja de “Completo”. ¿No es fascinante?. Pero más allá de los colapsos habituales, tanto las bicis como el bus o el metro son, sin duda, algunas de las mejores opciones para reducir la contaminación atmosférica y acústica dentro de la ciudad. Son de agradecer en este sentido iniciativas como la de Bicing en Barcelona… que me han convertido en usuario habitual del metro, ya que no hay forma de encontrar alguna bici en buen estado…
Efectivamente estos 5 mini ecoconsejos son solo unos básicos. Pero aunque sea poco a poco, ya vale, ya que mejor empezar con pequeños cambios diarios que atragantarse con todo de golpe. Pero vamos, que el que pueda hacer más, pues ele, adelante. Y ya después iremos dando otros consejos para los más avezados… Eso sí, con esto solo ya se puede empezar a decir “Sí, soy ecológic@, para que veas”


[...] apasionan los productos ecológicos, nos encantan los productos con diseños vanguardistas, nos fascinan las soluciones prácticas para asuntos [...]